¿REACCIONAR O ACCIONAR?
Cuando
reaccionamos renunciamos a nuestro poder personal para pensar, sentir y actuar
de una forma consciente y a nuestro favor.
Permitimos que otras personas determinen cuándo nos sentiremos felices; cuándo nos sentiremos en paz; cuándo nos sentiremos irritados; y qué es lo que diremos, haremos, pensaremos y sentiremos. Renunciamos a nuestro derecho de sentirnos en paz y nos ponemos en manos de nuestro medio ambiente. Nos convertimos en una pizca de papel a merced de la tormenta, dejándonos arrastrar por cualquier viento.
Las siguientes
acciones pueden ayudarte a desapegarte de las personas y de tus reacciones negativas hacia ellas.
- 1. Aprende
a reconocer cuando estás reaccionando, cuándo estás permitiendo que alguien o
algo te haga perder el poder de decidir.
- 2. Ponte
cómoda. Cuando reconoces que estás en medio de una reacción caótica, di o haz
lo menos posible hasta que puedas restaurar tu nivel de serenidad y de paz. Haz
cualquier cosa que necesites hacer (que no sea destructivo para ti ni para
nadie más) que ayude a relajarte.
- 3. Analiza
lo que ha sucedido. Si se trata de un incidente menor, serás capaz de
sobreponerte tú solo/a. Si el problema es serio, o si te perturba seriamente,
tal vez quieras discutirlo con un buen amigo que te ayude a aclarar tus
pensamientos y emociones. Las dificultades y los sentimientos crecen cuando
tratamos de apresarlos en nuestro interior. Habla de tus sentimientos. Asume la
responsabilidad de ellos. Siente verdaderamente lo que estés sintiendo. Nadie
te hizo sentir así. Alguien pudo haberte ayudado a que te sintieras de
determinada manera, pero el sentimiento lo sentiste tú. Contrólalo. Luego, aclara
tú misma la verdad sobre lo que sucedió.
- 4. Descubre qué necesitas hacer para cuidar de ti mismo. Toma tus decisiones basándote en la realidad y tómalas en un estado de ánimo apacible. ¿Necesitas pedir disculpas? ¿Quieres olvidarte del asunto? ¿Necesitas hablar con alguien de corazón a corazón? ¿Necesitas tomar otra decisión para cuidar de ti mismo? Cuando tomes tu decisión ten en mente cuáles son tus responsabilidades. No tienes la responsabilidad de que los otros “vean la luz” y no necesitas “enderezarlos”. Tienes la responsabilidad de ayudarte a ti mismo a ver la luz y de enderezarte. Si no te sientes en paz con alguna decisión, olvídala. No es tiempo para hacerse cargo de ella todavía. Espera hasta que tu mente esté a pleno rendimiento y tus emociones estén tranquilas.
Rosainés
Morales.

No hay comentarios:
Publicar un comentario